México: Se despide AMLO; "no me voy a rendir", advierte

15 de Septiembre de 2006
Andrés Manuel López Obrador se despidió de sus simpatizantes, no sin antes advertir: “No me voy a rendir. Vamos a seguir luchando sin claudicar”. Frente a sus seguidores, López Obrador les agradeció que hubieran permanecido en protesta. El líder de la Coalición Por el bien de todos mantuvo desde el 30 de julio pasado una campaña permanente de resistencia civil alegando fraude en las elecciones.

Desde hace unos cuantos días, López Obrador y sus seguidores han comenzado a retirar los campamentos que instalaron hace un mes y medio contra el "fraude" electoral en el Paseo de la Reforma y
en Zócalo. La izquierda mexicana considera que los comicios presidenciales del pasado 2 de julio no fueron limpios y cuestiona el fallo inapelable emitido el 5 de septiembre pasado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que puso punto final a la elección más reñida de la historia de México.

El presidente de México, Vicente Fox, desistió de dar "el Grito" de Independencia en el Zócalo capitalino, que estaba ocupado por el movimiento de resistencia que encabeza el líder de la resistencia civil mexicana, Andrés Manuel López Obrador. Fox presidió la misma ceremonia en la ciudad de Dolores Hidalgo, en el estado central de Guanajuato. El Senado mexicano en pleno había exhortado el presidente Fox a que cambiara el lugar previsto de la ceremonia ante las protestas que encabezan los partidarios de López Obrador.

La Coalición Por el Bien de Todos, integrada por los partidos mexicanos de la Revolución Democrática (PRD), Convergencia y del Trabajo (PT), anunció su transformación en el Frente Amplio Progresista (FAP), que trabajará durante tres años.

Los dirigentes de los tres partidos anunciaron en rueda de prensa la formalización del FAP para impulsar un programa político como el que defendieron en la campaña electoral, explicaron que este Frente estará abierto a la incorporación de organizaciones sociales, no gubernamentales, cívicas, para conformar una gran fuerza política electoral.

El Frente trabajará de manera conjunta y coordinada con la Convención Nacional Democrática (CND). Esa asamblea popular, en la que se espera un millón de delegados, debe decidir el rumbo de la campaña de resistencia de López Obrador, quien no acepta los resultados de la elección, que considera fraudulenta.

México comienza una nueva etapa de su vida política y democrática, luego de un proceso postelectoral convulso que dividió y enfrentó a las principales fuerzas políticas, aspirantes a la presidencia de la nación.

(Agencias)
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